¿Por qué siempre tengo que ser la causante de todos los problemas de mi familia?
Me hago constantemente esta pregunta, pero hoy más que nunca, de hecho, en este momento me planteo en mi cabeza mil teorías.
Soy terriblemente egoísta con mi familia, ellos lo han dado todo por mí y mi única forma de pagárselo es llorando y quejándome como si tuviese cinco años.
He elegido irme a estudiar fuera, una carrera medianamente difícil para la que no solo hace falta motivación, sino competitividad. Me siento mal porque no es que no sea competitiva en sí, sino que mi falta de motivación me está llevando por mal camino.
Realmente siempre he pensado que me gustaba la biología, y bueno, nunca me he equivocado, pero por ejemplo, también me quiero dedicar a escribir o a cantar, sin embargo, jamás me creeré lo suficientemente buena como para triunfar en ninguna de esas carreras...
Al igual que un día me gustaría llevar una bata blanca donde pusiese "doctora Tejeda", también me gustaría estar entre los escritores más renombrados del momento, o entre los cantantes cuyos éxitos han dado la vuelta al mundo. Quiero hacer algo grande, quiero triunfar, el problema es que nunca he encontrado las fuerzas.
Todos me dicen: "tienes un don", "tienes potencial, aprovéchalo"; pero yo no lo veo por ningún lado, no creo en mí ni en mis posibilidades, y lo peor es que ando por el mundo sin saber quién soy o quién quiero ser.
Cierto es que si no es por mí, al menos debería esforzarme por mis padres, ya que me están pagando una carrera y una estancia muy caras sacrificando mucho de lo que tienen, solo por mí, una hija desagradecida y caradura, egoísta en definitiva.
No me merezco nada de lo que tengo, y aún así siempre encuentro un motivo para quejarme.
¿Por qué soy así? ¿Por qué no puedo simplemente cambiar?
Solo tengo pensamientos egoístas como por ejemplo: "Oh, no sé para qué vine a Pamplona si no tengo a mis amigos y a mi familia cerca..." En vez de simplemente pensar en la gran oportunidad que tengo de estudiar en un lugar prestigioso (aunque se trate de una universidad cuyo dinero sale de una secta de la que no solo estoy en contra de su existencia, sino que también detesto).
Siento que en vez de venir a Pamplona a encontrarme como persona y a aprovechar todas las buenas oportunidades, he venido a añadir más cagadas a mi interminable lista que, sino recuerdo mal, empecé a rellenar con catorce años cuando dije que no quería seguir yendo a clases de piano.
No quiero hacer pagar a mis padres un dineral en vano, y tampoco quiero estudiar sin motivación, pero no sé que más me queda ahora, a parte de desahogarme escribiendo un blog a lo "Awkward".
También hay algo que me entristece enormemente, como el hecho de que antes tenía mil y una historias para contar y mil y un personajes para crear, cada uno más diferente al siguiente. Ahora solo escribo sobre mi triste y patética vida en un triste y patético blog.
Sé que el cambio de mentalidad y de perspectiva depende de mí, pero me encuentro en el limbo y muy floja de ánimos. Ya no sé en quién o en qué refugiarme. Si hace unos años estaba perdida, ahora lo estoy más que nunca; ya no sé quién soy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario