Hoy he dormido inquieta, más de lo normal y como siempre he deseado que la noche se alargara un poco más. Cada vez me cuesta más empezar un nuevo día.
Me he mirado al espejo y he vuelto a sentirme envuelta en el pasado: me he dado cuenta que llevo el pelo igual de largo que cuando conocí a Julia, igual que el día que me puse espuma en el pelo por primera vez y le mandé una foto por Whatsapp.
También me he puesto a escuchar a Kiko y Shara, unos cantantes que escuchaba cuando era pequeña y que me encantaban. Sus canciones siempre me recuerdan épocas mejores, infancia e ilusión. Feliz ignorancia, quizás.
He pensado en mi antigua mejor amiga, Fuen. Todavía la echo de menos y me pregunto si alguna vez ella se acuerda de mí. ¿Pensará en los buenos momentos que vivimos juntas?
Me duele estar tan encadenada al pasado, cada día que pasa un nuevo recuerdo aparece y durante algunos segundos me corta la respiración. Por suerte ya me estoy acostumbrando a vivir con ello, y quiero pensar que es un efecto secundario de estar viviendo en Pamplona.
Hoy tengo muchas cosas que hacer y para variar, no tengo ganas de hacer ninguna de ellas, solo quiero parar el tiempo, o mejor, dar marcha atrás y volver al septiembre del año pasado para arreglar los muchos errores que cometí y de los que me arrepentiré toda mi vida.
Dicen que no hay que arrepentirse de los errores, que hay que vivir con ellos, pero a mí eso no me ayuda mucho. Sí que es verdad que no repetiría esas mismas cagadas, pero mi mal karma ya se está encargando de devolvérmela.
Creo que sin duda una de mis peores elecciones en la vida no ha sido otra que irme a estudiar fuera, y sí, lo digo muy segura. Yo no estoy viviendo lo que se dice "la mejor época de mi vida", ni tampoco la peor, lo que estoy viviendo es mucho más triste: "una época sin sentido".
Estoy viviendo un momento que pasará a la historia de mi vida sin pena ni gloria, simplemente como una transición, sin embargo, por muy consciente que sea de ello, no me hace sentir feliz, al contrario, me hace ser desgraciada por saberlo y permitir que pase.
Ya son las ocho de la mañana, hora de estudiar y de empezar un largo y aburrido día. Solo espero que no sea muy largo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario